Un mapa no cuenta toda la historia; la proximidad efectiva se define por tráfico, ciclos semafóricos, rampas, colas en ascensores y acceso a estacionamiento. Doscientos metros en línea recta pueden ser diez minutos adicionales si el comercio está dentro de un complejo con controles. Al ajustar el algoritmo de distancia efectiva con datos de telemetría y feedback de repartidores, la asignación mejora y los costos reales convergen con los previstos. Esa precisión permite fijar precios justos, reducir cancelaciones por demoras inesperadas y sostener una promesa de puntualidad creíble.
Un mapa no cuenta toda la historia; la proximidad efectiva se define por tráfico, ciclos semafóricos, rampas, colas en ascensores y acceso a estacionamiento. Doscientos metros en línea recta pueden ser diez minutos adicionales si el comercio está dentro de un complejo con controles. Al ajustar el algoritmo de distancia efectiva con datos de telemetría y feedback de repartidores, la asignación mejora y los costos reales convergen con los previstos. Esa precisión permite fijar precios justos, reducir cancelaciones por demoras inesperadas y sostener una promesa de puntualidad creíble.
Un mapa no cuenta toda la historia; la proximidad efectiva se define por tráfico, ciclos semafóricos, rampas, colas en ascensores y acceso a estacionamiento. Doscientos metros en línea recta pueden ser diez minutos adicionales si el comercio está dentro de un complejo con controles. Al ajustar el algoritmo de distancia efectiva con datos de telemetría y feedback de repartidores, la asignación mejora y los costos reales convergen con los previstos. Esa precisión permite fijar precios justos, reducir cancelaciones por demoras inesperadas y sostener una promesa de puntualidad creíble.